Introducción
La microtia es una malformación congénita del oído externo originada en el periodo embrionario por disfunciones derivadas del primer y el segundo arcos faríngeos1. La población mexicana tiene una de las prevalencias más altas de esta malformación en todo el mundo, de 1.39 por cada 10,000 nacidos vivos, y no se conoce la razón precisa de esta estadística2,3. Se ha descrito que los pacientes con microtia unilateral tienen peor desempeño en la inteligibilidad del habla en comparación con las personas normoyentes4, especialmente en ambientes concurridos5,6. De acuerdo con Lieu7, en pérdidas auditivas unilaterales, incluso de tipo superficial, los pacientes presentaban problemas académicos y de comportamiento. Entre el 22% y el 59% de los pacientes en edad pediátrica experimentaron dificultades, como mayor fatiga debido al esfuerzo cognitivo adicional dedicado a detectar y comprender los mensajes hablados, así como problemas de conducta y deficiencias en la memoria auditivo-verbal y en la atención sostenida7,8. Los pacientes pediátricos usuarios de dispositivos de conducción ósea no implantables presentan buenos resultados audiológicos subjetivos y objetivos, buena adherencia al uso por tiempo prolongado y alta aceptación; por ello, estos dispositivos pueden ser considerados como una opción aceptable para pacientes con microtia unilateral sin los riesgos de una cirugía, las complicaciones ni los altos costos de un procedimiento invasivo9.
El objetivo del presente estudio es conocer el desempeño auditivo en pacientes con microtia unilateral y audición normal contralateral con el uso de un dispositivo de conducción ósea no implantable mediante la medición de ganancia funcional y desempeño en la audiometría verbal.
Material y métodos
Los resultados presentados son parte de los hallazgos de un estudio transversal, comparativo y analítico.
Participantes
Se incluyeron 27 pacientes con microtia y microtia-atresia unilateral con audición normal contralateral usuarios de un dispositivo de conducción ósea no implantable. Todos fueron evaluados en el servicio de audiología pediátrica de un hospital de tercer nivel de la Ciudad de México. Los criterios de inclusión fueron tener entre 4 y 18 años de edad, presentar microtia unilateral de cualquier grado (I-V en la clasificación clínica de Hunter), con o sin atresia de conducto auditivo externo, tener audición normal contralateral demostrada por audiometría tonal convencional y ser usuario de un dispositivo de conducción ósea no implantable por 6 meses como mínimo. Los pacientes fueron sus propios controles, es decir, a cada paciente se le realizaron las pruebas con y sin el dispositivo auditivo.
Procedimiento
Se realizó audiometría tonal por vía aérea en las frecuencias de 125 a 8000 Hz, se evaluó la vía ósea de 250 a 4000 Hz, se realizaron logoaudiometría o audiometría verbal con una serie de sílabas pregrabadas y fonéticamente balanceadas para determinar el umbral de reconocimiento del habla (SRT, speech recognition threshold) y la máxima discriminación fonémica (MDF), y por último se evaluó la ganancia funcional (GF) mientras usaban el dispositivo. También se aplicó un cuestionario para recopilar datos demográficos y clínicos, como lateralidad de la microtia, horas de uso y efectos adversos por el uso del dispositivo. Así mismo, usando una escala del 1 al 10, los pacientes puntuaron su percepción sobre el grado de ayuda y confort del dispositivo, calificando como 1 si no percibían mejoría en la audición y en la comprensión del habla, y como 10 si percibían el máximo de ayuda en la audición y en la comprensión del habla. De igual manera, con respecto al confort, los pacientes puntuaban como 1 si sentían gran incomodidad al usar el dispositivo, y como 10 si les parecía muy cómodo.
El estudio fue aprobado por el Comité Institucional de Investigación y Ética (No. 37/24), y los padres o tutores firmaron el consentimiento informado y autorizaron el uso de los datos anonimizados. Los participantes recibieron una carta de asentimiento informado y la explicación detallada de los procedimientos que se iban a realizar.
Análisis estadístico
Se realizó estadística descriptiva con medidas de tendencia central para las variables cuantitativas, y con frecuencias y porcentajes para las cualitativas. Para determinar la normalidad de los datos se aplicó la prueba de Shapiro-Wilk y para establecer la relación entre las variables (autopercepción de ayuda del dispositivo, autopercepción de confort, horas de uso diario y cantidad de efectos adversos) se calculó el coeficiente de correlación de Spearman. Para determinar la diferencia entre la cantidad de decibeles con y sin dispositivo, es decir, la GF, se aplicó la prueba t de Student, considerando p < 0.05 como significancia estadística. El análisis estadístico se realizó con el programa SPSS Statistics versión 26.
Resultados
El 55.6% de los participantes eran varones y la media de edad se ubicó en 8.56 ± 3.61 años (rango: 4 a 16). Al analizar las características de las microtias se encontró que fue más frecuente en el lado derecho (59.3%), de grado III en la escala clínica de Hunter (66.7%) y con atresia de conducto (92.6%). Con respecto al nivel de audición, se encontró que el 70.4% presentaron hipoacusia grave y en el 81.5% esta fue conductiva. Con respecto a si la microtia se asociaba a algún síndrome o se encontraba de forma aislada, en el 66.7% fue de origen sindrómico, específicamente por el síndrome de espectro facio-aurículo-vertebral. Algunos pacientes reportaron efectos adversos por el uso del dispositivo, de los cuales el principal fue irritación en la piel (18.5%) (Tabla 1).
Tabla 1. Características sociodemográficas y clínicas de los participantes
| Variables | Frecuencia | % |
|---|---|---|
| Sexo | ||
| Masculino | 15 | 55.6 |
| Femenino | 12 | 44.4 |
| Lateralidad microtia | ||
| Derecha | 16 | 59.3 |
| Izquierda | 11 | 40.7 |
| Grado de microtia | ||
| I | 2 | 7.4 |
| II | 6 | 22.2 |
| III | 18 | 66.7 |
| IV | 1 | 3.7 |
| Atresia del conducto auditivo externo | ||
| Con atresia | 25 | 92.6 |
| Con estenosis | 2 | 7.4 |
| Grado de hipoacusia del oído con microtia | ||
| Moderada | 2 | 7.4 |
| Grave | 19 | 70.4 |
| Profunda | 6 | 22.2 |
| Tipo de hipoacusia del oído con microtia | ||
| Conductiva | 22 | 81.5 |
| Mixta | 5 | 18.5 |
| Microtia con asociación sindrómica | ||
| Sí | 18 | 66.7 |
| No | 9 | 33.3 |
| Síndrome de los pacientes | ||
| No sindrómico | 9 | 33.3 |
| Espectro facio-aurículo-vertebral | 18 | 66.7 |
| Efectos adversos | ||
| Irritación cutánea | 5 | 18.5 |
| Prurito | 3 | 11.1 |
| Dolor | 1 | 3.7 |
En cuanto a la autopercepción sobre si el dispositivo fue de ayuda para mejorar la audición, se encontró que el 100% refirieron que cumplió con esta función; la percepción de ayuda se ubicó en una media de 8.63 ± 1.18 puntos. Así mismo, al indagar sobre la autopercepción de confort del dispositivo, el 85.2% consideraron que es cómodo, con una puntuación media de 8.44 ± 1.28. Por otro lado, se encontró que el promedio de horas de uso diario fue de 8.48 ± 1.96 (rango: 6 a 12).
En la tabla 2 se presentan las medias y las desviaciones estándar de los umbrales de audición en campo libre con y sin dispositivo para obtener la GF. Se observa que la media de decibeles que requirieron los participantes sin el dispositivo se ubicó entre 71 y 77 dB. Destaca que en las frecuencias de 250 y 500 Hz requirieron mayor potencia (76.11 y 77. 04 dB). Por otro lado, en el estudio realizado con el uso del dispositivo se encontró que la media de decibeles fue similar en las frecuencias de 250, 500, 2000 y 4000 Hz (21.1 a 23.8 dB), pero no así en la frecuencia de 1000 Hz, en la que los pacientes presentaron un umbral auditivo de 16.11 dB y mayor GF (56.3 dB).
Tabla 2. Decibeles del umbral auditivo por campo libre y de ganancia funcional por frecuencia
| Frecuencia | Umbral auditivo sin dispositivo | Umbral auditivo con dispositivo | Ganancia funcional |
|---|---|---|---|
| Media ± DE | Media ± DE | Media ± DE | |
| 250 Hz | 76.11 ± 10.86 | 22.04 ± 9.92 | 54.07 ± 14.87 |
| 500 Hz | 77.04 ± 9.83 | 22.04 ± 9.53 | 55.00 ± 12.01 |
| 1000 Hz | 72.41 ± 10.03 | 16.11 ± 9.23 | 56.30 ± 12.75 |
| 2000 Hz | 69.70 ± 9.51 | 21.11 ± 10.86 | 48.59 ± 14.22 |
| 4000 Hz | 71.85 ± 14.42 | 23.89 ± 11.46 | 47.96 ± 17.66 |
|
DE: desviación estándar. | |||
Por otro lado, el promedio de tonos puros (PTA, pure tone average) de la audiometría tonal por vía aérea medida sin dispositivo (umbral auditivo) mostró una media de 72.36 dB, y con dispositivo se encontró una media de 21.04 ± 7.86 dB. La GF calculada mediante la diferencia de la vía aérea con y sin dispositivo fue de 51.3 ± 10.6 dB; también fue similar en todas las frecuencias, esto es, entre 47.9 dB a 4000 Hz y 56.3 dB a 1000 Hz (Tabla 2).
En la figura 1 se muestran el umbral de audición en decibeles sin el dispositivo en cada una de las frecuencias (entre 69 y 77 dB) y la GF con el dispositivo (entre 16 y 23 dB).
Figura 1. Umbral de audición en decibeles por frecuencia sin y con el dispositivo.
En la tabla 3 se observa que, con el oído sano, el SRT se presentó en promedio a 16.67 ± 4.8, mientras que en el oído con microtia sin dispositivo se ubicó en 75 ± 9.6, mejorando con el uso del dispositivo al ubicarse en 34.81 ± 9.11.
Tabla 3. Decibeles en la logoaudiometría considerando el umbral de reconocimiento del habla y la máxima discriminación fonémica del oído sano y del oído con microtia
| Variables | Media ± DE |
|---|---|
| SRT oído sano | 16.67 ± 4.80 |
| SRT oído con microtia sin dispositivo | 75 ± 9.60 |
| SRT oído con microtia con dispositivo | 34.81 ± 9.11 |
| MDF al 100% oído con microtia sin dispositivo (dB) | 94.07 ± 8.32 |
| MDF al 100% oído sano (dB) | 36.85 ± 4.41 |
|
DE: desviación estándar; MDF: máxima discriminación fonémica; SRT: umbral de reconocimiento del habla. | |
La MDF en los pacientes sin el dispositivo se encontró al 100%, en un promedio de 94 ± 8.3 dB; en el oído sano fue del 100% en promedio a 36.8 ± 4.4 dB. Cabe destacar que el 100% de los participantes presentaron un patrón conductivo en la logoaudiometría.
Se encontró una correlación alta y positiva entre la autopercepción de ayuda y las horas de uso del dispositivo (rho = 0.54; p < 0.01), y entre la autopercepción de confort y las horas de uso (rho = 0.50; p < 0.01), indicando que, a mayor percepción de ayuda y confort, mayor número de horas de uso diario del dispositivo. También se encontró una correlación alta y negativa entre la autopercepción de confort y la cantidad de efectos adversos (rho = –0.64; p < 0.01), de tal manera que, a mayor cantidad de efectos adversos, menor autopercepción de confort con el uso del dispositivo.
Discusión
El estudio aporta información sobre el desempeño auditivo de los pacientes con microtia unilateral usuarios de un dispositivo de conducción ósea no implantable. Se encontró que los participantes presentaron una diferencia de 51.3 ± 10.6 dB entre la media del PTA por vía aérea sin el dispositivo y la media del PTA con el dispositivo. Se observó una mayor GF en las frecuencias medias, específicamente en 1000 Hz, así como en las frecuencias graves; las frecuencias agudas presentaron menor ganancia en comparación con las otras.
Los hallazgos de este estudio concuerdan con lo reportado por Skarzynski et al.10 y por Dahm et al.11, que también encontraron mayor GF en 1000 Hz y menor ganancia en la frecuencia aguda de 4000 Hz; así mismo, como parte de sus hallazgos describieron que la media del PTA mejoró de 53 ± 10 dB sin el dispositivo a 30 ± 7 dB con el dispositivo, resultando en una GF de 23 dB en promedio.
En comparación con lo reportado en la literatura internacional, en el presente estudio se encontró una mayor GF con el uso del dispositivo, lo cual podría deberse a que en los otros estudios se incluyeron pacientes con hipoacusia conductiva de distintas etiologías y en algunos casos también hipoacusia de tipo mixto, además de que la mayoría de los participantes presentaban umbrales de audición más altos, es decir, tenían hipoacusia menos grave, por lo que requerían menor cantidad de decibeles para alcanzar una audición normal. En contraste, en nuestro estudio todos los pacientes presentaban hipoacusia secundaria a la microtia, y más del 70% de los pacientes tenían hipoacusia grave, por lo que se requirió mayor cantidad de decibeles para llegar a un umbral de audición normal. Entre los estudios similares destacan el de Urík et al.12, que encontraron que la media del umbral auditivo sin el dispositivo de conducción ósea se ubicó en 33.52 ± 27.27 dB y con el dispositivo en 20.23 ± 16.84 dB, y el de Dahm et al.11, que refieren que el dispositivo confiere una GF de 17 dB llevando a umbrales de 35 dB en promedio.
Respecto a la logoaudiometría o audiometría verbal, el 100% de los pacientes de este estudio presentaron un patrón conductivo, incluso aquellos con hipoacusia mixta. Esto podría explicarse por el hecho de que en la discriminación del habla se evalúan distintas frecuencias y no solo una, como en el caso de la audiometría con tonos puros13. Al evaluar en el oído con microtia el SRT, el cual consiste en lograr entender el 50% de las palabras, se encontró que los pacientes requerían una media de 75 dB para discriminar el 50%, y que para discriminar el 100% de las palabras era necesaria una intensidad media de 94.07 dB en comparación con el oído sano, en el cual, a una media de 36.85 dB, se lograba la discriminación del habla en un 100%14.
En cuanto a la descripción de las características de los pacientes, se destaca que la microtia es más predominante en el sexo masculino y que son más frecuentes la lateralidad derecha, la presencia de atresia del conducto auditivo y el tipo de hipoacusia conductiva, características que coinciden con lo reportado en la literatura internacional15–20. Es ampliamente conocido que los pacientes con microtia-atresia presentan hipoacusia de tipo conductivo como resultado de una transmisión mecánica anormal del sonido hacia la cóclea, debido a una barrera mecánica. Se ha mencionado que en la audiometría de estos pacientes se ven afectadas principalmente las frecuencias graves21.
Respecto al origen de la microtia, un estudio realizado en el Medio Oriente por Al-Sulaimani et al.20 reportó que el 14% de los casos de microtia estaban asociados a algún síndrome, y que los más frecuentes eran el de Goldenhar y el de Treacher-Collins. Asimismo, Luquetti et al.19 también reportaron que uno de los síndromes frecuentemente asociado a microtia es el espectro oculo- aurículo-vertebral. En el presente estudio se encontró que el 33.3% de los pacientes presentaron microtia no sindrómica y el resto (66.7%) espectro facio-aurículo- vertebral, el cual también es llamado espectro oculo- aurículo-vertebral, cuya variante más grave se conoce como síndrome de Goldenhar, en coincidencia con los estudios previamente mencionados22.
Respecto a la autopercepción sobre el uso del dispositivo, el 100% de los pacientes de este estudio dijeron percibir que el dispositivo les era de ayuda y que sentían que era cómodo. En un estudio realizado por Liu et al.23, en el que participaron pacientes de 5 a 15 años de edad usuarios de este tipo de dispositivos, se encontró que los participantes referían satisfacción y confort al usar el dispositivo, así como una autopercepción de ayuda para mejorar la audición y en especial una importante mejoría en el entendimiento de las palabras.
En este estudio se encontró que el promedio de uso diario se ubicó en 8.48 horas, con un mínimo de 6 y un máximo de 12 horas, hallazgo similar a lo reportado en la literatura, donde se informa un promedio de uso de 8.1 horas, con un rango de 5.8 a 10.2 horas11,24. En contraste, en un estudio realizado en Bélgica por Favoreel et al.25 se reportó que el 78% de los pacientes usaban el dispositivo 6 horas o más al día, y el 22% restante entre 2.5 y 4 horas. En otro estudio realizado por Zernotti et al.9 se informa una buena adherencia al uso del dispositivo por tiempo prolongado, incluso en pacientes en edad pediátrica; sin embargo, no profundizan en el promedio de horas que los pacientes lo usan.
En el presente estudio se encontraron correlaciones que indican que, a mayor percepción de confort y mayor percepción de que el dispositivo ayuda, mayor cantidad de horas de uso diario. Igualmente, a mayor percepción de que el dispositivo ayuda, mejor percepción de confort del dispositivo. En este sentido, la comodidad y la ayuda que representa el uso el dispositivo favorecen que los pacientes lo usen por un número de horas suficiente para la duración de la jornada escolar, que en México es de 4,5 horas en las escuelas públicas en el segundo nivel de educación básica (primaria). Por ello, es muy probable que el dispositivo resulte de gran ayuda, evitando la pérdida de información o instrucciones durante las clases, e incluso favoreciendo la interacción comunicativa con sus pares26.
En nuestro estudio, algunos pacientes informaron molestias por el uso del dispositivo, principalmente irritación de la piel, seguida de prurito y dolor. Los estudios internacionales han reportado que la mayoría de los pacientes no presentan molestias asociadas ni efectos adversos por el uso del dispositivo, pero algunos estudios coinciden con nuestros hallazgos al reportar que el efecto adverso más frecuente es la irritación cutánea en la zona del dispositivo, prurito y, con menor frecuencia, dolor 9,11,23,25,27.
Una limitante de nuestro estudio es el tamaño de la muestra. Sin embargo, a partir de los datos obtenidos es posible tener una idea de la importancia de la adaptación de un dispositivo de conducción ósea en los pacientes con microtia unilateral, y se establece la necesidad de realizar acciones dirigidas a la intervención de este tipo de hipoacusias, que en muchas ocasiones se menosprecian con la justificación de que el oído sano compensa las deficiencias del oído con microtia.
Conclusiones
El desempeño auditivo en los pacientes pediátricos con microtia unilateral y audición normal contralateral usuarios de un dispositivo de conducción ósea no implantable es favorable para la audición y la discriminación del habla. La autopercepción de los pacientes sobre el uso del dispositivo impacta en las horas de uso y, en general, se puede considerar como una buena opción para la adaptación.
Financiamiento
Los autores declaran no haber recibido financiamiento para este estudio.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener conflicto de intereses.
Consideraciones éticas
Protección de personas y animales. Los autores declaran que los procedimientos seguidos se conformaron a las normas éticas del comité de experimentación humana responsable, de acuerdo con la Asociación Médica Mundial y la Declaración de Helsinki. Los procedimientos fueron autorizados por el Comité de Ética de la institución.
Confidencialidad, consentimiento informado y aprobación ética. Los autores han seguido los protocolos de su centro sanitario/institución para acceder a los datos de las historias clínicas. Se ha obtenido el consentimiento informado de los pacientes y se cuenta con la aprobación del Comité de Ética. Se han seguido las recomendaciones de las guías SAGER.
Declaración sobre el uso de inteligencia artificial. Los autores declaran que no se utilizó ningún tipo de inteligencia artificial generativa para la redacción ni la creación de contenido de este manuscrito.
