Introducción
El manejo adecuado del dolor posoperatorio en cirugía proctológica representa un reto persistente para los profesionales de la salud1,2. A pesar de las guías generales disponibles para el control del dolor, estos protocolos carecen de enfoques específicos adaptados a cada tipo de cirugía, lo que resulta en niveles significativos de dolor en muchos pacientes posquirúrgicos.
El dolor posquirúrgico es una experiencia nociceptiva que surge de la lesión de tejidos durante el procedimiento3–6. Su gestión no solo es esencial desde una perspectiva humanitaria, sino que también ayuda a prevenir consecuencias psicológicas, sociales y económicas a largo plazo. La dependencia de opiáceos para el manejo del dolor, aunque sean efectivos, se asocia con efectos adversos como náusea, vómito y depresión respiratoria, lo que ha llevado a la búsqueda de alternativas no opiáceas que puedan proporcionar un alivio eficaz del dolor con un riesgo menor de complicaciones, particularmente relevante en contextos quirúrgicos, en los que la minimización del dolor es crucial para la recuperación y la calidad de vida del paciente. En este sentido, la pregabalina se presenta como una opción prometedora, por su perfil de acción diferente y el potencial para reducir el dolor posquirúrgico sin los efectos secundarios asociados con los opiáceos. Sin embargo, su aplicación en cirugía proctológica, que incluye procedimientos complejos como la reparación de fístulas anales, enfermedad hemorroidal y fisura anal, aún no se encuentra completamente establecida7,8.
Este estudio tiene como objetivo determinar la eficacia y la seguridad de la pregabalina preoperatoria en la reducción del dolor posquirúrgico en pacientes sometidos a cirugía proctológica.
Material y métodos
Se realizó un estudio comparativo, longitudinal, en el servicio de cirugía general de un hospital de tercer nivel de atención, de marzo de 2021 a septiembre de 2024. Se incluyeron pacientes mayores de 18 años, de ambos sexos, con cirugías proctológicas programadas y de urgencia (esfinterotomía lateral interna, hemorroidectomía y fistulotomía), con anestesia regional, que aceptaron participar mediante la firma de un consentimiento informado.
Para evaluar el impacto de la administración preoperatoria de pregabalina en el dolor posquirúrgico de los pacientes sometidos a cirugía proctológica, se formaron dos grupos. Al grupo A se le administró pregabalina, 75 mg/dosis total, y al grupo B ketorolaco, 30 mg/dosis. Se midió el grado de dolor posoperatorio con la escala visual analógica (EVA) a las 2 y 24 horas posterior a la cirugía. Otras variables analizadas fueron el sexo, la edad, las reacciones adversas, la indicación y el procedimiento quirúrgico.
Los datos se analizaron mediante estadística descriptiva, con medidas de tendencia central y dispersión, frecuencias y porcentajes, y prueba t para diferencia de medias entre los dos grupos. Se consideró estadísticamente significativo un valor de p ≤ 0.01.
Resultados
Se incluyeron 232 pacientes, de los cuales 124 (53.4%) eran mujeres y 108 (46.6%) eran hombres. El grupo A (pregabalina) estuvo formado por 120 pacientes y el grupo B (ketorolaco) por 112 pacientes.
La enfermedad hemorroidal fue el diagnóstico más común, en 102 pacientes (44%), seguida de la fístula perianal en 101 (43.5%) y la fisura anal en 29 (12.5%). Los procedimientos quirúrgicos realizados fueron hemorroidectomía (44.4%), fistulotomía (43.5%) y esfinterotomía lateral (12.1%) (Tabla 1)
Tabla 1. Características clínicas de los pacientes
| Variable | n | % |
|---|---|---|
| Sexo | ||
| Femenino | 124 | 53.4 |
| Masculino | 108 | 46.6 |
| Indicación, procedimiento | ||
| Enfermedad hemorroidal, hemorroidectomía | 102 | 44 |
| Fístula perianal, fistulotomía | 101 | 43.5 |
| Fisura anal, esfinterotomía lateral | 29 | 12.5 |
Los valores medios de dolor en la EVA en los pacientes a las 2 horas fueron 4.07 y 4.23 para pregabalina y ketorolaco, respectivamente, sin diferencia estadísticamente significativa (p ≥ 0.001), y a las 24 horas fueron 1.92 y 1.90, también sin diferencia estadísticamente significativa (p ≥ 0.001) (Tablas 2 y 3). Hubo disminución del dolor en ambos grupos de pacientes a las 24 horas comparado con las 2 horas de operados, con diferencias estadísticamente significativas (p ≤ 0.001) (Tabla 4).
Tabla 2. Comparación del dolor a las 2 horas
| Dolor a las 2 h | Media | Diferencia de medias | t | p |
|---|---|---|---|---|
| Pregabalina | 4.07 | 0.16 | 27.004 | p ≥ 0.001 |
| Ketorolaco | 4.23 |
Tabla 3. Comparación del grado de dolor a las 24 horas, entre ambos medicamentos
| Dolor a las 24 h | Media | Diferencia de medias | t | p |
|---|---|---|---|---|
| Pregabalina | 1.92 | 0.02 | 25.021 | p ≥ 0.001 |
| Ketorolaco | 1.90 |
Tabla 4. Comparación del dolor a las 2 y 24 horas en ambos fármacos utilizados
| Rango promedio | ||
|---|---|---|
| Pregabalina | ||
| Dolor a las 2 h | 3.93 | |
| Dolor a las 24 h | 1.32 | p ≤ 0.001 |
| Ketorolaco | ||
| Dolor a las 2 h | 4.18 | |
| Dolor a las 24 h | 1.31 | p ≤ 0.001 |
De los 232 pacientes, 139 (59%) no presentaron efectos adversos. De los 120 pacientes que recibieron pregabalina, 93 (77.5%) tuvieron efectos adversos, siendo el mareo el síntoma más frecuente, que afectó a 37 (15.9%).
Discusión
La gestión del dolor posoperatorio es fundamental en los procedimientos de cirugía proctológica, ya que su intensidad puede fluctuar considerablemente en función del tipo de cirugía, la técnica utilizada y el umbral de dolor de cada paciente. Un adecuado control del dolor es crucial para garantizar la recuperación de manera integral, incluyendo la disminución del estrés físico y psicológico experimentado por el paciente, la prevención del dolor crónico posterior a procedimientos quirúrgicos realizados y, por último, pero no menos importante, la satisfacción del paciente en su atención médica, con un enfoque especial al proceso quirúrgico y posquirúrgico9,10.
En nuestro estudio hubo un ligero predominio del sexo femenino, con un 53.4% frente a un 46.6% de hombres. Esta distribución es bastante equilibrada, lo que podría reflejar la igualdad en la participación en la población estudiada, sin sesgos iniciales significativos basados en el sexo. Comparado con lo que se refleja en la literatura consultada y citada, no existe diferencia significativa, lo cual indica que la prevalencia es similar a la de otros estudios8.
En cuanto a los diagnósticos, el análisis de las enfermedades anorrectales revela diferencias notables en la prevalencia de las condiciones según el sexo. La enfermedad hemorroidal presenta la misma prevalencia en hombres y mujeres, lo que sugiere que esta condición no exhibe un sesgo de género a pesar de las diferencias culturales o de estilo de vida que pueden afectar a hombres y mujeres de distinta manera. Sin embargo, las fístulas anales y los abscesos muestran una prevalencia considerablemente mayor en los hombres, siendo el doble de propensos a desarrollarlas en comparación con las mujeres. Probablemente esto se deba a factores ocupacionales, como la actividad física prolongada, las condiciones laborales estresantes e incluso higiene deficiente, pero en esta investigación no se profundiza en los factores desencadenantes.
De acuerdo con los datos obtenidos, el 43.5% de los pacientes presentaron fístula perianal, el 28.4% enfermedad hemorroidal en etapa IV, el 15.5% enfermedad hemorroidal en etapa III y el 12.5% fisura anal9, concordando con la prevalencia de la enfermedad hemorroidal con un total del 43.9% en este estudio.
Tanto para las hemorroides como para las fístulas y las fisuras anales, la prevalencia parece estar más ligada a la edad, comúnmente entre 45 y 65 años para hemorroides y con una edad media de presentación de 40 años para las fístulas11, edades similares a las reportadas en esta población, con una edad de 40.5 años como media para presentación de las enfermedades analizadas en nuestra base de datos.
Respecto a los efectos secundarios de la pregabalina, algunos artículos consultados para esta investigación refieren que la somnolencia se destaca como uno de los efectos más frecuentes, afectando al 36% de los pacientes, seguida de edema periférico en el 28%, astenia en el 9%, visión borrosa en el 1.7% y confusión mental en el 8%3. En nuestro estudio, el 59.9% de los pacientes no presentaron efectos adversos. Sin embargo, entre las reacciones adversas observadas, el mareo se erigió como la queja más común (15.9% del grupo completo). Además, en el 6% de los pacientes se hizo visible sarpullido cutáneo, y el 6% de los participantes experimentaron mareo y sedación de manera simultánea.
En cuanto a la intensidad del dolor posoperatorio, se mantuvo en un grado de leve a moderado en las primeras 4 horas con ambos fármacos. En los pacientes que recibieron pregabalina, la disminución del dolor inició de manera temprana hasta llegar a un dolor leve a las 24 horas, y lo mismo ocurrió con los pacientes a los que se administró ketorolaco. Hubo disminución del dolor en ambos grupos de pacientes a las 24 horas comparado con las 2 horas de operados (p ≤ 0.001). Este resultado refuerza el papel de estos dos fármacos como opciones efectivas para el manejo del dolor posoperatorio en cirugía proctológica a las 24 horas.
Los valores medios en la EVA en los pacientes a las 2 horas fueron 4.07 y 4.23 para pregabalina y ketorolaco, respectivamente, sin diferencia estadísticamente significativa (p ≥ 0.001), y a las 24 horas fueron de 1.92 y 1.90, de nuevo sin diferencia estadísticamente significativa (p ≥ 0.001), lo cual se puede traducir como una eficacia similar en ambos grupos y que ambas estrategias terapéuticas son adecuadas para el manejo del dolor. En cuanto al tiempo de duración del efecto analgésico, es similar en ambos grupos.
Los efectos indeseables presentados con la pregabalina podrían ser un aspecto para considerar al decidir su uso en estos pacientes, pero una ventaja es que puede utilizarse en caso de alergia conocida a los antiinflamatorios no esteroideos, como el ketorolaco, valorando el riesgo-beneficio.
Conclusiones
Tanto la pregabalina como el ketorolaco ofrecen eficacia analgesia similar, por lo que pueden ser utilizados en el manejo del dolor posquirúrgico en cirugía proctológica. La elección de uno u otro fármaco será decisión del médico tratante considerando las características del paciente. Los efectos secundarios que la pregabalina puede llegar a ocasionar deberán ser considerados y controlados.
Financiamiento
Los autores declaran no haber recibido financiamiento para este estudio.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener conflicto de intereses.
Consideraciones éticas
Protección de personas y animales. Los autores declaran que para esta investigación no se han realizado experimentos en seres humanos ni en animales.
Confidencialidad, consentimiento informado y aprobación ética. Los autores han seguido los protocolos de confidencialidad de su institución, han obtenido el consentimiento informado de los pacientes, y cuentan con la aprobación del Comité de Ética. Se han seguido las recomendaciones de las guías SAGER, según la naturaleza del estudio.
Declaración sobre el uso de inteligencia artificial. Los autores declaran que no utilizaron ningún tipo de inteligencia artificial generativa para la redacción de este manuscrito.
