Introducción
La fractura de clavícula se define como la pérdida de la continuidad en cualquier parte del hueso a consecuencia de un traumatismo directo del hombro1. Su principal mecanismo de producción es una caída en la que se golpea la parte lateral del hombro en un 85%2,3. Representa el 6% de las fracturas sistémicas y el 44% de los traumatismos del hombro4. Se ha visto que tiene dos picos de presentación, uno lo constituyen los varones menores de 25 años por lesiones deportivas y el otro pico los mayores de 55 años por caídas2.
A pesar de que el tratamiento se prefiere conservador en algunos casos, o bien quirúrgico con placas y clavos intramedulares, no existe un consenso que establezca la mejor forma de tratar este trastorno4–8. Cuando se presenta en el tercio medio representa un reto quirúrgico por el sitio anatómico y el compromiso de estructuras vasculonerviosas9–11.
Diversos estudios documentan que el tratamiento quirúrgico tiene mayor ventaja que el conservador, como menor incidencia de pseudoartrosis, menor tiempo de recuperación e incapacidad laboral, y menor desplazamiento de fractura12–15. Asimismo, aunque evita limitaciones funcionales, las alteraciones en la sensibilidad puede ser una complicación de este tratamiento16–18.
Entre los instrumentos que evalúan funcionalidad del miembro superior, la escala DASH (Disability Arm Shoulder and Hand) tiene alta consistencia (alfa de Cronbach de 0.96, test-retest r: 0.96)19–22. Esta sirve para analizar la funcionalidad de las extremidades superiores a lo largo del tiempo, y se recomienda ampliamente aplicar antes y después del tratamiento de las fracturas de clavícula23–25.
La funcionalidad del miembro superior dependerá en gran parte de la rehabilitación brindada al paciente. Son pocos los estudios que evalúan la funcionalidad posterior a un programa de rehabilitación, y los realizados en México son aún más escasos. Por ello, el objetivo de este estudio fue evaluar la funcionalidad antes y después de rehabilitación en pacientes con fractura de clavícula en un hospital de segundo nivel de atención en Puebla de Zaragoza, México.
Material y métodos
La presente investigación se efectuó en el Hospital General de Zona No. 20 La Margarita del Instituto Mexicano del Seguro Social, en Puebla de Zaragoza, México. Se realizó un estudio comparativo, observacional, longitudinal, en pacientes con diagnóstico de fractura de clavícula consolidada tratados con método conservador o de osteosíntesis y que asistieron al servicio de rehabilitación.
Se recabó información sobre edad, escolaridad, sexo, ocupación, tratamiento, además de responder la DASH. Este cuestionario se aplicó en dos momentos, el primero en la primera valoración por Medicina Física, y el segundo después de haber concluido su primer ciclo de terapia física al término de su sesión.
La escala DASH consta de 30 ítems, que evalúan: veintiún ítems funcionalidad de mano, brazo y hombro, cinco para dolor (debilidad, rigidez, hormigueo, actividad) y cuatro para calidad de vida (actividades sociales, laborales, sueño, autoimagen) y la repercusión psicológica. La puntuación resultante va desde 0 (no hay discapacidad) a 100 (discapacidad grave). Cada pregunta cuenta con cinco opciones para responder21,22. También se mide como excelente (< 20 puntos), buena (20-39 puntos), regular (40 a 59 puntos) y mala (60 a 100 puntos). La escala en español validada cuenta con las cifras de consistencia ya mencionadas. Su tiempo estimado de respuesta es de 10 minutos19.
Se utilizó estadística descriptiva. Para la comparación de la funcionalidad antes y después de la rehabilitación, se utilizó la prueba de Wilcoxon. Un valor del grado de significación (p) menor de 0.05 se consideró significativo26. Todos los datos se procesaron utilizando el programa SPSS v.26.
El estudio fue aprobado por el Comité de Investigación en Salud No. 2108 del Instituto Mexicano del Seguro Social, con registro institucional no. R-2024-2108-081. Se invitó a los pacientes a participar en forma voluntaria, libre y anónima, con firma de carta de consentimiento informado. Toda la información se manejó con estricta confidencialidad y para los propósitos exclusivos de la investigación.
Resultados
El total de pacientes que ingresaron al estudio fue 112. La edad comprendió desde los 15 a los 77 años, con media de 41.41 años (DE: 16.42). De ellos, 82 (73.2%) fueron hombres y 30 (26.8%) mujeres.
Respecto a la ocupación, 85 (75.9%) pacientes contaban con empleo remunerado, 12 (10.7%) se reportaron como ama de casa, 6 (5.4%) autoempleados, 5 (4.5%) sin empleo y 4 (3.6%) se registraron jubilados.
Los participantes que habían recibido tratamiento previo de rehabilitación fueron 7 (6.2%) y 105 no contaban con previo tratamiento rehabilitador (93.8%).
Ningún paciente había presentado fractura de clavícula previa a la que presentaba en este momento. Así mismo, todos los pacientes recibieron tratamiento quirúrgico 112 (100%).
Se observaron en la funcionalidad diferencias significativas, con una puntuación en escala DASH al inicio de la fisioterapia mínima 29.16 y máxima 97.5 (x̅: 62.47, DE: 14.47). La puntuación final al término del primer ciclo de terapia fue mínima 6, máxima 39 (x̅: 20.82, DE: 7.71) (Wilcoxon p < 0.001) (Fig. 1).
Figura 1. Impacto del tratamiento fisioterapéutico en la escala DASH. DASH: Disabilities of the Arm, Shoulder and Hand.
Discusión
De acuerdo con los resultados obtenidos en nuestro estudio, se encontró que la frecuencia de fractura de clavícula fue predominantemente en el sexo masculino, dato que coincide con los estudios en otras investigaciones2. Lo mismo ocurre con la edad, donde la prevalencia se concentra en edades jóvenes y de alta productividad5.
El objetivo de la presente investigación fue analizar la funcionalidad de los pacientes con fractura de clavícula antes y después de someterse a un programa de rehabilitación. Se utilizó la escala DASH, que ha demostrado ampliamente validez y consistencia para este trastorno19.
Esta relación positiva de la mejora en la funcionalidad y el tratamiento rehabilitador son congruentes con otros reportes, si bien la funcionalidad depende de muchos factores como un tratamiento oportuno e individualizado a cada tipo de fractura. Si esto no se cumple, existe un alto riesgo de secuelas importantes como la inadecuada funcionalidad16.
Una limitación en este trabajo es el tamaño relativamente pequeño de la muestra (112 pacientes), derechohabientes de una institución pública. El incluir grupos mayores de población y de diversas instituciones fortalecería los resultados. También permitiría comparar resultados entre servicios públicos y privados, reiterando la individualización imprescindible de la rehabilitación funcional en cada paciente13. No se soslaya el hecho demostrado de que todos los pacientes con fractura de clavícula tendrán repercusión en su funcionalidad10.
El total de nuestra muestra recibió tratamiento quirúrgico. La controversia persiste acerca de si se debe preferir el tratamiento conservador o quirúrgico. El que el tratamiento conservador registre menor incidencia de pseudoartrosis, menor tiempo de recuperación y menor desplazamiento12 refleja una tarea pendiente para futuros estudios, incluso de seguimiento más prolongado.
Conclusiones
La rehabilitación es un pilar fundamental en el tratamiento de las fracturas de la clavícula, que mejora significativamente la funcionalidad y la realización de sus actividades cotidianas, evita secuelas y optimiza la reincorporación laboral.
El presente estudio confirma la necesidad de instaurar programas de fisioterapia y rehabilitación por su eficacia en el tratamiento, mejorando así la calidad de vida.
Financiamiento
Los autores declaran no haber recibido financiamiento para este estudio.
Conflicto de intereses
J. Loría-Castellanos es miembro del comité editorial de la revista Anales Médicos. Los demás autores declaran no tener conflicto de intereses.
Consideraciones éticas
Protección de personas y animales. Los autores declaran que para esta investigación no se han realizado experimentos en seres humanos ni en animales.
Confidencialidad, consentimiento informado y aprobación ética. Los autores han obtenido la aprobación del Comité de Ética para el análisis de datos clínicos obtenidos de forma rutinaria y anonimizados. Debido a la naturaleza del estudio, no fue necesario el consentimiento informado individual. Se han seguido las recomendaciones éticas pertinentes.
Declaración sobre el uso de inteligencia artificial. Los autores declaran que no se utilizó ningún tipo de inteligencia artificial generativa para la redacción ni la creación de contenido de este manuscrito.
