Estimado Editor:
Las repercusiones de fallar el abordaje de una vía aérea pueden ser catastróficas para la vida y la función de los pacientes, aunque sea poco frecuente esta situación. En la actualidad, la incidencia de vía aérea difícil se estima entre 2 y 3.4 por cada 1000 anestesias generales, que puede variar de acuerdo con la experiencia de los profesionales involucrados y los equipos con que se cuenta para la gestión de la vía aérea1,2.
Razonablemente, en un sistema donde no se cuenta con adecuada comunicación, distribución de funciones, preparación para eventos adversos, variedad de equipos de vía aérea (diferentes tamaños y modelos de supraglóticos, fibroscopio, bougies y videolaringoscopios) ni sistema de alerta temprana de vía aérea difícil, la incidencia podría ser mucho mayor.
El riesgo inherente de eventos catastróficos justifica un mecanismo formal de detección anticipada, reporte y alerta de vía aérea difícil, integrado a un registro estandarizado y procesos de aprendizaje organizativo, como eje de mejora continua en seguridad perioperatoria.
Proponemos la adopción de un protocolo estandarizado para la documentación y la comunicación de incidentes de vía aérea difícil en nuestra institución. Esta iniciativa no es nueva y está inspirada en los hallazgos del Queensland Difficult Airway Alert Project (QDAAP), un estudio que analizó 897 casos de informes de 20 hospitales entre 2018 y 2023. El objetivo del proyecto era crear un sistema de reporte formal de vía aérea de alta complejidad, en el que se describieran las características anatómicas, la situación clínica y la ubicación física del paciente dentro del hospital. Se reportaron de manera detallada los planes de abordaje de la vía aérea, el procedimiento realizado y los resultados de las intervenciones2.
Creemos que un enfoque similar puede mejorar significativamente la seguridad del paciente y la eficiencia de la atención en nuestro hospital, ya que este formulario, que no reemplaza la evaluación de la vía aérea, sería un complemento crucial que ayudaría a recopilar datos objetivos sobre las características de los pacientes, las técnicas de manejo utilizadas y los resultados locales. Los formularios completados se subirían a un registro médico electrónico integrado (como en el que se está desarrollando actualmente), facilitando el acceso a la información, la investigación y la mejora continua3,4.
Un aspecto clave de este protocolo sería la capacitación del personal médico en el uso del formulario y la sensibilización sobre la importancia de documentar de manera objetiva lo que funcionó y lo que no en cada caso.
Si bien el reporte voluntario puede ser una limitación, como lo fue en el QDAAP, la implementación de este sistema permitiría establecer una línea de base sobre los incidentes de vía aérea difícil existentes, y a largo plazo es posible que los beneficios observados por el equipo permitan una mayor participación, nutriendo aún más las bases de datos y reduciendo su frecuencia2,5.
A través de este proyecto también podríamos identificar los factores que añaden complejidad en el manejo de vía aérea en nuestra institución, como la disponibilidad del carro de vía aérea difícil, la cantidad de personas con experiencia en vía aérea atendiendo el caso, los casos de anestesia fuera de quirófano o de atención en urgencias, el horario de atención, etc., lo que permitiría realizar mejoras en la gestión de los recursos materiales y humanos.
Las publicaciones recientes sobre el manejo de la vía aérea enfatizan la importancia de limitar los intentos de instrumentación e intubación. Desafortunadamente, es una realidad que, en casos de crisis, la pérdida de consciencia situacional puede llevarnos a realizar demasiados intentos, confiando más en la capacidad de reacción que en una preparación estructurada2,5.
Para mejorar el manejo de la vía aérea debemos documentar y comunicar lo que ha funcionado y lo que no ha funcionado objetivamente en cada situación. El reporte estandarizado de los elementos del manejo de la vía aérea puede mejorar la gestión haciendo que la información de mejora sea fácilmente accesible2,3.
Sugerimos usar una tabla de reporte (véase el Material suplementario) para una mejor difusión, planificación y gestión.
En conclusión, el desarrollo y la implementación de un proceso conciso de comunicación y seguridad, como lo fue el QDAAP, tiene el potencial de asociarse con una disminución de los principales incidentes de crisis en la vía aérea en nuestro hospital. Consideramos que la información precisa de los elementos de la vía aérea y su documentación desempeñarían un papel importante y una evolución para aumentar la calidad del manejo de la vía aérea.
Finalmente, creemos que la cultura de señalar y castigar al error y a quien lo comete, en vez de medir, analizar y proponer mejoras, debe cambiar. Vernos como un sistema centrado en la seguridad de los pacientes, más que como actores individuales, nos permitirá llegar más lejos.
Financiamiento
Los autores declaran no haber recibido financiamiento para este estudio.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener conflicto de intereses.
Consideraciones éticas
Protección de personas y animales. Los autores declaran que para esta investigación no se han realizado experimentos en seres humanos ni en animales.
Confidencialidad, consentimiento informado y aprobación ética. El estudio no involucra datos personales de pacientes ni requiere aprobación ética. No se aplican las guías SAGER.
Declaración sobre el uso de inteligencia artificial. Los autores declaran que no utilizaron ningún tipo de inteligencia artificial generativa para la redacción de este manuscrito.
Material suplementario
El material suplementario se encuentra disponible en línea en Anales Médicos (DOI: 10.24875/AMH.25000035). Este material es provisto por el autor de correspondencia y publicado online para el beneficio del lector. El contenido del material suplementario es responsabilidad única de los autores.
