Introducción
El strain de aurícula izquierda (AI) es un marcador temprano indirecto de la función ventricular en pacientes incluso con parámetros de disfunción dentro de rangos de normalidad1,2. Existe una relación inversa entre el strain de AI y las presiones elevadas de llenado del ventrículo izquierdo (VI). La presión diastólica final del VI representa la poscarga de la AI; cuando la primera se incrementa, la AI mecánicamente se estresa, disminuyendo su función de reservorio con una dilatación progresiva, por la cual la AI se convierte en un marcador importante de remodelado y de cronicidad que connota cambios estructurales y electrofisiológicos del músculo cardiaco1,3. La AI posee una estructura dinámica y su principal función es modular el llenado del VI; fisiológicamente tiene tres fases: reservorio, conducto y bomba. La fase de reservorio corresponde a la relajación de la AI durante la sístole, modulada por el descenso de la base del VI y el almacenamiento del retorno venoso pulmonar; la fase de conducto transfiere de forma pasiva la sangre al VI, siendo dependiente en su totalidad de la fuerza de succión del VI; y la fase de bomba explica la contractibilidad intrínseca de la misma y la distensibilidad y presión del VI al final de la diástole1,2,4.
Actualmente se reconoce que las enfermedades cardiovasculares son atribuibles a factores de riesgo modificables, encabezando la primera causa de morbimortalidad en países desarrollados; en consecuencia, surge la necesidad de plantear nuevos modelos de estratificación del riesgo cardiovascular más individualizados5,6. El registro de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición en México ha descrito que, a mayor edad, hay un incremento en la prevalencia en la población general de obesidad, hipertensión arterial y diabetes7. La presencia de comorbilidad induce un estado proinflamatorio y procoagulante, siendo inherente la disfunción endotelial, que se convierte en el principal desencadenante molecular para las enfermedades cardiovasculares.
Un estudio realizado en la Universidad de Serbia señala que los parámetros del strain de AI están disminuidos en los pacientes hipertensos, incluso aunque el tamaño de la AI se encuentre normal, relacionado fuertemente con la duración de la hipertensión arterial sistémica8. En el año 2020 se identificó que las variaciones en el control glucémico sostenidas inician un remodelado estructural, mecánico y eléctrico de la aurícula, promoviendo señalización molecular profibrótica que causa fibrosis intersticial y disminución de la elasticidad de la pared9. De forma similar, se ha descrito una relación inversa entre los niveles de colesterol unido a lipoproteínas de baja densidad y la deformación miocárdica, condicionando un remodelado y una dilatación atrial en los pacientes con sobrepeso u obesidad10–13.
El objetivo de este estudio fue correlacionar la presencia de factores de riesgo cardiovascular y disfunción auricular izquierda en cualquiera de sus tres fases (reservorio, bomba y contracción) en pacientes adultos tratados en un hospital de tercer nivel del Instituto Mexicano del Seguro Social en Puebla, México, en el año 2024.
Material y métodos
Este es un estudio descriptivo y transversal realizado en un hospital de tercer nivel del Instituto Mexicano del Seguro Social en Puebla, México. Durante un periodo de 2 meses se seleccionaron de manera aleatoria pacientes mayores de 18 años que tenían agendada la realización de un ecocardiograma transtorácico para agregar las mediciones del strain de AI. Posterior a ello, se administró un cuestionario para identificar los factores de riesgo cardiovascular: edad, sexo, sedentarismo, sobrepeso u obesidad, hipertrigliceridemia, hipertensión arterial sistémica, diabetes tipo 2, tabaquismo y presencia de arritmias auriculares.
El ecocardiógrafo transtorácico utilizado es marca Philips, modelo EPIQ 7C, con transductor X5-1 matricial.
Se excluyeron los pacientes con válvulas protésicas o dispositivos implantables en la AI o en la orejuela, y se eliminaron aquellos que no contaban con una adecuada ventana ecocardiográfica o tenían una mala definición de la pared auricular.
Se utilizó estadística descriptiva. Los datos fueron procesados mediante el programa estadístico SPSS IBM v.26. para Windows. La prueba de normalidad utilizada fue la de Shapiro-Wilk; se aplicaron medidas de tendencia central y dispersión, tablas cruzadas y función de riesgo. Se utilizó la prueba de χ2 para una población de libre distribución, con muestra no relacionada, y se realizó un análisis de variables de dos grupos por cada variable estudiada. Posteriormente se calculó la odds ratio para identificar la probabilidad de riesgo de presentar disminución del strain de AI.
El estudio fue aprobado por el Comité Local de Investigación en Salud y el de Ética en Investigación en Salud de la unidad médica participante. Los datos obtenidos únicamente se utilizaron para fines científicos, sin poner en riesgo la integridad de los pacientes incluidos.
Resultados
Hubo 100 pacientes que cumplieron con los criterios de inclusión. Del total de la muestra, 50 (50%) pacientes eran varones y 50 (50%) eran mujeres. La edad media fue de 55.16 ± 15.41 años. Respecto al índice de masa corporal (IMC), la media fue 26.97 ± 4.44; 38 (38%) pacientes presentaban un IMC normal, 39 (39%) tenían sobrepeso y 23 (23%) eran obesos.
En relación a los factores de riesgo cardiovascular identificados, se observó que 64 (64%) pacientes tenían más de 50 años de edad, 77 (77%) presentaban un estilo de vida sedentario y 62 (62%) tenían sobrepeso u obesidad. En cuanto a los hábitos de salud, 40 (40%) pacientes señalaron hábito tabáquico. Además, 26 (26%) pacientes tenían diagnóstico de algún tipo de arritmia auricular y se identificaron 48 (48%) diagnosticados con hipertensión arterial sistémica, 31 (31%) con hipertrigliceridemia y 24 (24%) con diabetes tipo 2.
Respecto a las alteraciones observadas en el strain de AI en relación con los factores de riesgo cardiovascular, a continuación se presentan los resultados. Respecto al sexo, se identificó que 86 (86%) pacientes presentaban reducción en el strain de reservorio (ɛR), de los cuales 43 (50%) eran mujeres y 43 (50%) eran varones. Se detectó a su vez un decremento del strain de bomba (ɛCD) en 76 pacientes, de los cuales 36 eran mujeres y 40 varones. En cuanto al strain de conducto (ɛCT), se evidenció una reducción en 77 pacientes, de los cuales 40 eran mujeres y 37 eran varones.
En relación a la edad de riesgo (considerada como mayor de 50 años), 53 (61%) pacientes presentaban ɛR disminuido, en 49 (64.4%) se observó alteración del ɛCD y en 46 (59.74%) se encontró disminución del ɛCT.
Referente al sobrepeso y la obesidad (calculado por medio del IMC), en 52 (83%) pacientes se demostró una disminución del ɛR, en 45 (72.5%) se presentó decremento en el ɛCD y en 47 (75.5%) se evidenció una disminución del ɛCT.
De los pacientes catalogados como sedentarios, 67 (87%) presentaron una disminución del ɛR y 60 (77.9%) mostraron una reducción del ɛCD, mientras que 58 (75%) tenían disminución del ɛCT.
En cuanto a la existencia de arritmias, 25 (96%) pacientes presentaron disminución del ɛR, en 19 (73%) se documentó un descenso del ɛCD y en 21 (80%) se evidenció una reducción del ɛCT.
Respecto a la presencia de hipertensión arterial, 42 (87.5%) pacientes mostraron una disminución del ɛR, en 40 (83%) se identificó un descenso del ɛCD y en 35 (72.9%) se documentó una reducción del ɛCT.
De los pacientes con hipertrigliceridemia, 24 (77.41%) presentaron una reducción del ɛR, en 23 (74.1%) se evidenció una disminución del ɛCD y en 20 (64.5%) se observó un decremento del ɛCT.
Referente la presencia de diabetes tipo 2, 22 (91.6%) pacientes presentaron una disminución del ɛR, en 20 (83.3%) se evidenció un decremento del ɛCD y en 17 (70.8%) se identificó una reducción del ɛCT.
En cuanto al hábito tabáquico, 33 (82.5%) pacientes mostraron el ɛR disminuido, mientras que en 31 (77.5%) se encontró un decremento del ɛCD y del ɛCT (Tablas 1 a 3).
Tabla 1. Relación de la presencia de factores de riesgo cardiovascular con un strain de aurícula izquierda de reservorio disminuido
| Variables | ɛR | Total | |
|---|---|---|---|
| Disminuido | Normal | ||
| Sexo | |||
| Femenino | 43 | 7 | 50 |
| Masculino | 43 | 7 | 50 |
| Total | 86 | 14 | 100 |
| Edad | |||
| > 50.1 años | 53 | 11 | 64 |
| < 50 años | 33 | 3 | 36 |
| Total | 86 | 14 | 100 |
| Sobrepeso u obesidad | |||
| Sí | 52 | 10 | 62 |
| No | 34 | 4 | 38 |
| Total | 86 | 14 | 100 |
| Sedentarismo | |||
| Sí | 67 | 10 | 77 |
| No | 19 | 4 | 23 |
| Total | 86 | 14 | 100 |
| Arritmias auriculares | |||
| Sí | 25 | 1 | 26 |
| No | 61 | 13 | 74 |
| Total | 86 | 14 | 100 |
| Hipertensión arterial sistémica | |||
| Sí | 42 | 6 | 48 |
| No | 44 | 8 | 52 |
| Total | 14 | 86 | 100 |
| Hipertrigliceridemia | |||
| Sí | 24 | 7 | 31 |
| No | 62 | 7 | 69 |
| Total | 86 | 14 | 100 |
| Diabetes tipo 2 | |||
| Sí | 22 | 2 | 24 |
| No | 64 | 12 | 76 |
| Total | 86 | 14 | 100 |
| Tabaquismo | |||
| Sí | 33 | 7 | 40 |
| No | 53 | 7 | 60 |
| Total | 86 | 14 | 100 |
|
ɛR: strain de reservorio auricular. | |||
Tabla 2. Relación de la presencia de factores de riesgo cardiovascular con un strain de aurícula izquierdo de bomba disminuido
| Variables | ɛCD | Total | |
|---|---|---|---|
| Disminuido | Normal | ||
| Sexo | |||
| Femenino | 36 | 14 | 50 |
| Masculino | 40 | 10 | 50 |
| Total | 76 | 24 | 100 |
| Edad | |||
| > 50.1 años | 49 | 15 | 64 |
| < 50 años | 27 | 9 | 36 |
| Total | 24 | 76 | 100 |
| Sobrepeso u obesidad | |||
| Sí | 45 | 17 | 62 |
| No | 31 | 7 | 38 |
| Total | 76 | 24 | 100 |
| Sedentarismo | |||
| No | 60 | 17 | 77 |
| Sí | 16 | 7 | 23 |
| Total | 76 | 24 | 100 |
| Arritmias auriculares | |||
| Sí | 19 | 7 | 26 |
| No | 57 | 17 | 74 |
| Total | 76 | 24 | 100 |
| Hipertensión arterial sistémica | |||
| Sí | 40 | 8 | 48 |
| No | 36 | 16 | 52 |
| Total | 76 | 24 | 100 |
| Hipertrigliceridemia | |||
| Sí | 23 | 8 | 31 |
| No | 53 | 16 | 69 |
| Total | 76 | 24 | 100 |
| Diabetes tipo 2 | |||
| Sí | 20 | 4 | 24 |
| No | 56 | 20 | 76 |
| Total | 76 | 24 | 100 |
| Tabaquismo | |||
| Sí | 31 | 9 | 40 |
| No | 45 | 15 | 60 |
| Total | 76 | 24 | 100 |
|
ɛCD: strain de bomba auricular. | |||
Tabla 3. Relación de la presencia de factores de riesgo cardiovascular con un strain de aurícula izquierdo de conducto disminuido
| Variables | ɛCT | Total | |
|---|---|---|---|
| Disminuido | Normal | ||
| Sexo | |||
| Femenino | 40 | 10 | 50 |
| Masculino | 37 | 13 | 50 |
| Total | 77 | 23 | 100 |
| Edad | |||
| > 50.1 años | 46 | 18 | 64 |
| < 50 años | 31 | 5 | 64 |
| Total | 23 | 77 | 100 |
| Sobrepeso u obesidad | |||
| Sí | 47 | 15 | 62 |
| No | 30 | 8 | 38 |
| Total | 77 | 23 | 100 |
| Sedentarismo | |||
| Sí | 58 | 19 | 77 |
| No | 19 | 4 | 23 |
| Total | 77 | 23 | 100 |
| Arritmias auriculares | |||
| Sí | 21 | 5 | 26 |
| No | 56 | 18 | 74 |
| Total | 77 | 23 | 100 |
| Hipertensión arterial sistémica | |||
| Sí | 35 | 13 | 48 |
| No | 42 | 10 | 52 |
| Total | 77 | 23 | 100 |
| Hipertrigliceridemia | |||
| Sí | 20 | 11 | 31 |
| No | 57 | 12 | 69 |
| Total | 77 | 23 | 100 |
| Diabetes tipo 2 | |||
| Sí | 17 | 7 | 24 |
| No | 60 | 16 | 76 |
| Total | 77 | 23 | 100 |
| Tabaquismo | |||
| Sí | 31 | 9 | 40 |
| No | 46 | 14 | 60 |
| Total | 77 | 23 | 100 |
|
ɛCT: strain de conducto auricular. | |||
Con relación a la media de los parámetros del strain de AI, se identificó que los pacientes con hipertensión arterial presentaban una peor función de reservorio auricular media, del 22.63% (± 11.06), mientras que los pacientes con diabetes tipo 2 tenían una peor función de bomba media, del 10.01% (± 4.6), y de conducto auricular media, del 8.42% (± 5.04).
Por otro lado, el factor de riesgo con menor decremento en el strain de reservorio auricular media (27.54% ± 9.03), de contracción auricular media (12.68% ± 3.35) y de conducto media (10.78% ± 4.70) fue la hipertrigliceridemia. Para el resto de los parámetros evaluados, véase la tabla 4.
Tabla 4. Promedio del strain de aurícula izquierda en relación con el factor de riesgo cardiovascular presentado
| Factor de riesgo cardiovascular | Parámetro ecocardiográfico | ||
|---|---|---|---|
| ɛR (media ± DE) | ɛCD (media ± DE) | ɛCT (media ± DE) | |
| Sexo femenino | 25 ± 9.25 | 12.04 ± 4.67 | 9.72 ± 4.55 |
| Sexo masculino | 23.80 ± 11.39 | 11.49 ± 5.10 | 9.04 ± 5.80 |
| Edad | 23.87 ± 10.55 | 11.09 ± 4.82 | 9.75 ± 5.20 |
| Sobrepeso u obesidad | 24.95 ± 9.49 | 11.98 ± 4.75 | 9.33 ± 4.75 |
| Sedentarismo | 24.02 ± 10.75 | 11.61 ± 4.88 | 9.14 ± 5.15 |
| Arritmias auriculares | 23.70 ± 10.79 | 10.74 ± 5.07 | 7.94 ± 4.60 |
| Hipertensión arterial sistémica | 22.63 ± 11.06 | 11.15 ± 4.74 | 9.11 ± 5.33 |
| Hipertrigliceridemia | 27.54 ± 9.03 | 12.68 ± 3.35 | 10.78 ± 4.70 |
| Diabetes tipo 2 | 23.97 ± 10.83 | 10.01 ± 4.6 | 8.42 ± 5.04 |
| Tabaquismo | 23.40 ± 10.16 | 11.98 ± 5.07 | 9.90 ± 5.5 |
|
ɛR: strain de reservorio auricular; ɛCD: strain de bomba auricular; ɛCT: strain de conducto auricular; DE: desviación estándar. | |||
En cuanto a los factores de riesgo cardiovasculares para el desarrollo de disminución del strain auricular de reservorio, de bomba y de conducto, se encontraron factores positivos para el desarrollo de disfunción. Los detalles se muestran en las tablas 5 a 7.
Tabla 5. Factores de riesgo cardiovascular: strain auricular de reservorio
| Factor de riesgo cardiovascular | ɛR | ||||
|---|---|---|---|---|---|
| χ2 | p | OR | IC 95% | ||
| Mín | Máx | ||||
| Sexo | 0.000 | 1 | 1 | 0.854 | 1.171 |
| Edad | 1.500 | 0.221 | 1.107 | 0.954 | 1.285 |
| Sobrepeso u obesidad | 0.614 | 0.433 | 1.067 | 0.914 | 1.245 |
| Sedentarismo | 0.285 | 0.593 | 0.949 | 0.772 | 1.167 |
| Arritmias auriculares | 3.009 | 0.033 | 0.857 | 0.753 | 0.977 |
| Hipertensión arterial sistémica | 0.173 | 0.678 | 0.967 | 0.826 | 1.132 |
| Hipertrigliceridemia | 2.747 | 0.097 | 1.161 | 0.945 | 1.426 |
| Diabetes tipo 2 | 0.842 | 0.359 | 0.919 | 0.787 | 1.073 |
| Tabaquismo | 0.678 | 0.410 | 1.071 | 0.904 | 1.269 |
|
ɛR: strain de reservorio auricular; IC 95%: intervalo de confianza del 95%; OR: odds ratio. | |||||
Tabla 6. Factores de riesgo cardiovascular: strain auricular de bomba
| Factor de riesgo cardiovascular | ɛCD | ||||
|---|---|---|---|---|---|
| χ2 | p | OR | IC 95% | ||
| Mín | Máx | ||||
| Sexo | 0.877 | 0.349 | 0.9 | 0.721 | 1.123 |
| Edad | 0.031 | 0.861 | 0.98 | 0.777 | 1.236 |
| Sobrepeso u obesidad | 1.046 | 0.306 | 1.124 | 0.907 | 1.394 |
| Sedentarismo | 0.648 | 0.410 | 0.893 | 0.664 | 1.199 |
| Arritmias auriculares | 0.165 | 0.685 | 1.054 | 0.809 | 0.373 |
| Hipertensión arterial sistémica | 2.722 | 0.019 | 0.831 | 0.666 | 1.036 |
| Hipertrigliceridemia | 0.080 | 0.777 | 1.035 | 0.811 | 1.322 |
| Diabetes tipo 2 | 0.931 | 0.335 | 0.884 | 0.707 | 1.106 |
| Tabaquismo | 0.082 | 0.774 | 0.968 | 0.775 | 1.208 |
|
ɛCD: strain de bomba auricular; IC 95%: intervalo de confianza del 95%; OR: odds ratio. | |||||
Tabla 7. Factores de riesgo cardiovascular: strain auricular de conducto
| Factor de riesgo cardiovascular | ɛCT | ||||
|---|---|---|---|---|---|
| χ2 | p | OR | IC 95% | ||
| Mín | Máx | ||||
| Sexo | 0.508 | 0.476 | 1.081 | 0.872 | 1.34 |
| Edad | 2.637 | 0.104 | 1.198 | 0.979 | 1.466 |
| Sobrepeso u obesidad | 0.131 | 0.717 | 1.041 | 0.839 | 1.293 |
| Sedentarismo | 0.531 | 0.466 | 1.097 | 0.874 | 1.376 |
| Arritmias auriculares | 0.282 | 0.595 | 0.937 | 0.746 | 1.177 |
| Hipertensión arterial sistémica | 0.869 | 0.351 | 1.108 | 0.891 | 1.377 |
| Hipertrigliceridemia | 3.954 | 0.047 | 1.28 | 0.965 | 1.699 |
| Diabetes tipo 2 | 0.678 | 0.410 | 1.115 | 0.841 | 1.477 |
| Tabaquismo | 0.009 | 0.923 | 0.989 | 0.796 | 1.23 |
|
ɛCT: strain de conducto auricular; IC 95%: intervalo de confianza del 95%; OR: odds ratio. | |||||
Discusión
En cohortes internacionales se señala que la medición de la deformación auricular izquierda es un factor predictivo significativo e independiente de acontecimientos adversos cardiacos crónicos, como disfunción diastólica del VI, desarrollo de fibrilación auricular y pronóstico temprano de falla cardiaca3,14. Sin embargo, hay poca literatura sobre individuos asintomáticos con carga alta de factores de riesgo cardiovascular para desarrollar eventos adversos cardiovasculares. Solo se encontró un estudio sobre características recuperadas de la curva de deformación de reservorio. En consecuencia, se consideró adecuado en este estudio integrar las mediciones fásicas completas (strain de bomba y conducción) para determinar los factores de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares.
En este estudio, la edad media de los pacientes fue de 55 años, similar a lo descrito en un metaanálisis publicado en The New England Journal of Medicine en el año 2023, en el que se señala que la edad media fue de 54.4 años en pacientes con factores de riesgo cardiovascular, pero este artículo no reporta las características del strain de AI según la edad de los pacientes15.
Un estudio publicado en Archivos de Cardiología de México en el año 2020 describe la presencia de factores de riesgo en adultos mexicanos jóvenes e indica que el 59.1% de la población estudiada era sedentaria, lo cual difiere de la población estudiada en esta investigación, en la que el 77% de los individuos eran sedentarios16; esto debido a que la población de nuestro estudio son derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social, trabajadores en su mayoría en edad laboralmente activa y no adultos jóvenes.
En el estudio Asclepios, publicado en 2018, se evaluó la asociación del strain AI con la obesidad13. En este estudio, el 49% de los pacientes tenían sobrepeso u obesidad, en contraste con el nuestro, en el que el 62% tenían sobrepeso u obesidad (IMC medio de 27.27 y 33.32, respectivamente), lo cual concuerda con el alto sedentarismo de los pacientes.
Respecto a la presencia de comorbilidad, hubo una mayor prevalencia de diabetes tipo 2 (24%) en comparación con lo reportado por el metaanálisis de 2023 publicado en The New England Journal of Medicine, con un 8.3% de los participantes15.
Una revisión publicada en Archivos de Cardiología de México en 2023 señala una prevalencia de hipertensión arterial sistémica del 25% y una prevalencia de dislipidemias del 36.7%. Estos datos concuerdan con lo encontrado en nuestro estudio, con un 31% de los pacientes que presentaban dislipidemias, pero difiere en cuanto a la hipertensión, con un 48%17. La hipertensión arterial sistémica se ha descrito como el factor principal silente para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares15.
En un estudio se efectuaron mediciones ecocardiográficas convencionales y speckle tracking auricular, y se encontró un 29% de arritmias clínicas y subclínicas18; en nuestro estudio se encontraron en el 26%.
En el año 2020 se evaluó el efecto del humo de tabaco sobre el strain ventricular, en un 53% de la población que tenía este hábito con ingesta de 12.9 ± 7.8 cajetillas por año18, mientras que en este estudio el 40% de la población fumaba y no se especificó la cantidad de cajetillas, por lo que no es posible establecer una comparación real entre los resultados de ambos estudios.
En este estudio no se encontraron factores de riesgo cardiovascular que predispongan al desarrollo de disfunción auricular en sus tres fases de acuerdo a la odds ratio; sin embargo, se evidenció que los pacientes sí presentaban un decremento en las funciones de reservorio, bomba y conducto en relación con los valores de normalidad descritos por la literatura.
Respecto al sexo, no hay fuentes bibliográficas en las cuales se defina su relación con el decremento de las funciones fásicas auriculares. En esta investigación se identificó una reducción del strain de reservorio en el 43% de las mujeres, con una media del 25%, y en el 43% de los varones, con una media del 23.8%.
Existen pocos estudios que describan la relación del decremento fásico del strain de AI con la edad. El estudio de la banda miocárdica realizado por Torrent-Guasp describe la disposición de las fibras miocárdicas, señalando su disfunción progresiva en relación con la edad del individuo y no propiamente por la presencia de enfermedad19. En nuestro estudio se observó que se presenta una disminución del strain de reservorio en el 53% de los pacientes mayores de 50 años, con una media del 23.87%
En el estudio Asclepios (2018) se demostró una reducción ecocardiográfica del strain de reservorio con una media del 32%, en contraste con lo observado en este estudio, en el que se evidenció una disminución media del 24.95%15. La diferencia encontrada se atribuye a que la población estudiada cuenta con una carga mayor de comorbilidad.
En relación con el sedentarismo, se observó una disminución del strain de reservorio en el 67% de los pacientes, con una media del 24%. No existen fuentes literarias que realicen la comparación entre la disminución fásica auricular y el sedentarismo.
Con respecto a las arritmias auriculares, el valor del strain de reservorio en este estudio evidenció una media del 23.7% en el 25% de los pacientes, en contraste con el estudio MESA (2023), en el que se observó una media del 27.4% del strain de reservorio en los participantes, concluyendo que un 5.7% de disminución del valor, incrementa un riesgo mayor de desarrollar arritmias auriculares20.
Se encontró que el 43% de los pacientes con hipertensión arterial sistémica presentaban una función de reservorio auricular media del 22.3%. Actualmente no existen fuentes bibliográficas que asocien la hipertensión arterial sistémica con disfunción fásica auricular, pero se describe que este factor de riesgo se asocia a 1.8 veces más al desarrollo de arritmias auriculares, como la fibrilación auricular7.
No existen fuentes de información donde se describa la relación del decremento fásico del strain de AI con la presencia de hipertrigliceridemia. Este estudio señala que los pacientes con hipertrigliceridemia presentan un decremento del strain de reservorio con una media del 27.54%. Es de importancia relacionar la presencia de disfunción auricular y el síndrome metabólico; este es un clúster aterogénico que involucra disfunción ventricular diastólica crónica que condiciona un incremento de las presiones de llenado ventricular y lleva a una dilatación auricular10,13.
Respecto a la diabetes tipo 2, se observó que estos pacientes presentaban peor función de bomba y de conducto auricular, media del 25%, en concordancia con el estudio publicado en 2020 por la Universidad de Serbia y Milán, el cual señala que la función auricular es un predictor independiente del pronóstico cardiovascular en individuos diabéticos9.
La presencia de tabaquismo demostró una reducción importante en el strain auricular de reservorio, con una media del 23.40%. Un estudio realizado en 2020 en la Universidad de Estambul señala que existe una asociación significativa de la reducción del strain de reservorio y de conducto con la disfunción miocárdica18.
Una limitante importante del estudio es el tamaño de la muestra; futuros estudios con muestras más grandes contribuirían a fortalecer la relación entre factores de riesgo y decremento del strain fásico auricular. No obstante, se encontró que las arritmias auriculares para el strain de reservorio (p = 0.033), la hipertensión arterial para el strain de bomba (p = 0.019) y la hipertrigliceridemia (p = 0.047) son factores ligados a la reducción de la deformación fásica.
Este estudio identifica ocho factores de riesgo que logran en conjunto una disminución fásica de la función auricular y con ello un incremento de los eventos cardiovasculares.
Conclusiones
La reducción del strain auricular y la presencia de factores de riesgo cardiovascular, traduce un escenario clínico complejo y refleja un alto riesgo para el desarrollo de eventos cardiovasculares. El presente estudio propone futuras investigaciones para la estratificación del riesgo cardiovascular y busca expandir el uso del strain auricular fásico como parte de la valoración ecocardiográfica, ofreciendo así la oportunidad de facilitar la toma de decisiones respecto a las intervenciones tempranas a realizar, el tratamiento de control y como parámetro objetivo en el seguimiento.
Financiamiento
Los autores declaran no haber recibido financiamiento para este estudio.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener conflicto de intereses.
Consideraciones éticas
Protección de personas y animales. Los autores declaran que para esta investigación no se han realizado experimentos en seres humanos ni en animales.
Confidencialidad, consentimiento informado y aprobación ética. Los autores han obtenido la aprobación del Comité de Ética para el análisis de datos clínicos obtenidos de forma rutinaria y anonimizados. Debido a la naturaleza del estudio, no fue necesario el consentimiento informado individual.
Declaración sobre el uso de inteligencia artificial. Los autores declaran que no se utilizó ningún tipo de inteligencia artificial generativa para la redacción ni la creación de contenido de este manuscrito.
